Alfred Nobel: de mercader de la muerte a otorgar premios por la paz

En la segunda mitad del siglo XIX, la Revolución industrial y las guerras requieren de  propuestas más eficaces para mejorar armas, construir puentes volar cerros y crear caminos.

En la segunda mitad del siglo XIX, la Revolución industrial y las guerras requieren de  propuestas más eficaces para mejorar armas, construir puentes volar cerros y crear caminos.

El hombre se enfrenta a un nuevo reto, dominar los explosivos. El italiano Ascanio sobrero descubre la nitroglicerina, tratar de domarla. Esta le revienta en cara, se la desfigura. Se aleja del tema y advierte a las personas no intentarlo.

El joven Alfred Nobel

Un joven sueco formado en los Estados Unidos, con una vocación fiel por los inventos, está empeñado en dominar la nitroglicerina. Después de muchos intentos y explosiones logra inventar la dinamita. A los 31 años, Alfred Nobel, tiene la patente más peligrosa del mundo, así se gana el apelativo de «El mercader de la muerte» y comienza a amasar una fortuna casi tan incontrolable como la nitroglicerina para el italiano sobrero.

Adiós al hermano Emil

Una de las fábricas donde se trata de perfeccionar el invento vuela por los aires. En ella estaba el hermano menor de Alfred, Emil Nobel, con otras tres personas. Un barril explota en una embarcación que intentaba cruzar el canal de Panamá, otros cuarenta y cinco muertos. En California y San Francisco los accidente se repiten. Nobel se convierte en un hombre admirado y temido. Su oscura imagen de genio tímido es sinónimo de muerte.

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De mercader de la muerte a estar relacionado con la paz mundial

Bertha Von Suttner es el nombre clave. Fue secretaria de Alfred Nobel por corto tiempo, sin embargo, luego de esta relación laboral, por años siguieron intercambiando correspondencia. Se dice que hasta podrían haber llegado a tener una relación sentimental. Lo cierto, es que ella era activista pacifista. Irónico, pero cierto.

Bertha manejaba cuatro idiomas, era escritora y en 1889 publicó la novela Abajo las armas, que se convirtió rápidamente en un clásico y fue traducido a una infinidad de idiomas.  Luego Von Suttner fue quien influenció a Alfred Nobel para cambiar el aspecto de su nombre en la historia y hacer algo en pro de la humanidad.

Una hemorragia cerebral le causó la muerte en su casa de San Remo, Italia, a los 63 años. Su fortuna ascendía a 33 millones de coronas, su familia solo recibió 100 mil.

Su testamento era muy claro, según el cual, su fortuna serviría para premiar cada año a los mejores exponentes de la Literatura, Medicina, Física, Química y la paz. En el año 1905, Bertha Von Suttner, fue la primera mujer en recibir en Premio Nobel de la Paz.

Alvaro Sinarahua

Redactor, comunicador y visitador de teatros.

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