Rowland S. Howard: Autoluminescent

Cuando uno quiere referirse al rock hecho en Australia usualmente saltan 2 nombres de manera casi inmediata: AC/DC e INXS. Esto debido a que la prensa siempre le ha prestado mayor interés y simpatía a sonidos y actitudes condescendientes que a propuestas transgresoras y poco comerciales.

Es por ello que nombres como The Birthday Party o Rowland S. Howard son rara vez —por no decir nunca— mencionados en los rankings de las mejores bandas y/o guitarristas del país de los canguros.

Entonces, es necesario destacar la importancia de este documental estrenado en el 2011 y que recorrió algunos países gracias al In-Edit Festival Internacional de Cine Documental Musical del 2015 y que como es común, jamás se proyectó en el Perú. “Autoluminescent” es junto a “Shivers” la canción más importante y reconocida de Rowland S. Howard, por eso tomaron su nombre para titular a este completo documental que recoge testimonios de amigos, exnovias, compañeros de banda, hermanos, productores y discípulos, con el objetivo de mostrarnos ese lado poco conocido de Howard, el enamoradizo y  frágil, todo lo contrario a lo que mostraba sobre el escenario, donde era agresivo con su guitarra (a la que hacía sangrar) y hasta poco ortodoxo gracias a sus pedales.

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Rowland S. Howard escribió “Shivers” cuando contaba con solo 16 años y ya era miembro de The Young Charlatans, uno de los tantos grupos surgidos luego de la explosión punk de 1977. Dicho grupo solo duraría 13 conciertos y dejaría una buena impresión en ese entonces. Luego de ello, aparecería Nick Cave y le propondría unirse a The Boys Next Doors al ver que tenía a  un gran guitarrista y compositor delante suyo, tanto así que recuperó “Shivers” para el repertorio de su grupo y lo que sería su disco debut.

Lamentablemente, en ese entonces el joven Cave ya mostraba una actitud que lo ha caracterizado con sus demás bandas: él siempre toma las decisiones. El productor Tony Cohen  propuso que ese tema y los demás escritos por Rowland sean cantados por él mismo, sin embargo, Nick Cave se plantaría frente suyo y le diría “Soy el cantante y cantaré las canciones”.

Años después, admitiría que “no fue capaz de hacer justicia a esa canción” y que “hubiera sido mejor que la cante Rowland ya que se trataba de su canción”. Sabiduría que te dan los años le dicen.

El nombre del grupo cambiaría a The Birthday Party y se mudarían a Inglaterra con la ingenua idea que allí serían valorados en toda su magnitud y es que para ese entonces su sonido había mutado con la llegada de Rowland y ya eran un combo que mezclaba jazz, blues, postpunk y noise acompañados de letras oscuras y aulladas por un Nick con aspecto vampírico.

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Al principio el público inglés tuvo reticencias con su propuesta pero luego se convertirían en el acto más llamativo y original de la ciudad, tanto así que la prestigiosa revista NME (New Musical Express) enviaría a un reportero junto a la banda para que los acompañe en su primera gira por los Estados Unidos en 1981. El resultado en palabras del guitarrista:

“Hicimos nuestro primer show en New York y nos arrojaron del escenario a los 10 minutos. A nuestro segundo concierto vino literalmente, una persona, una chica polaca que había conocido la noche anterior y que invité. El siguiente fue en el Ritz y nos dejaron tocar por 15 minutos antes de echarnos del escenario porque dijeron que estábamos tratando de incitar un disturbio”.

Pero esa es una parte de la historia de The Birthday Party, banda que merece un documental y hasta un libro debido a la estela que dejó tras su disolución, así como a la importancia de sus componentes.  Este film se centra en la figura de Rowland S. Howard y cómo su estilo único con la guitarra influyó y voló el cerebro a los jóvenes que lo escucharon en su momento.

Nuevamente, el productor Tony Cohen diría “Usó los efectos de una forma que nadie más los había usado, como conectar cosas entre sí que probablemente no se debería y causando todo tipo de feedback, caos y cosas sí”.

Por su parte, Kevin Shields, guitarrista y cerebro de My Bloody Valentine, indicaría que “Fue uno de los primeros guitarristas que yo no entendía qué pasaba”.

En tanto, Thurston Moore, guitarrista de Sonic Youth, sostendría que “Sonaba totalmente único, no tenía idea de dónde venía”.

Para Bobby Gillespie, cantante de Primal Scream, sería como “Un héroe de la guitarra cuando no había héroes de la guitarra. Además recordó con gracia el día que lo conoció en un backstage y le dijo “Quiero follarte, te quiero maldito, eres tan hermoso”.

Asimismo, Douglas Hart de The Jesus and Mary Chain aseguró que “Sonaba como si viniera del espacio exterior”.

Henry Rollinsde Black Flag sería más poético y lo definiría como un “Rimbaud sacado de África y a quien le dieron una guitarra”.

Y esos son solo algunos de los testimonios que se pueden hallar en el documental. También aparecen músicos de la talla de Lydia Lunch, Mick Harvey, Marie Hoy, Genevieve McGuckin, Nick Zinner, entre otros que solo ratifican lo antes dicho, es necesario poner a Rowland en el lugar que se merece y dejar de verlo como un músico de culto adorado por unos cuantos melómanos o frikies.

Luego de la experiencia inglesa, viajarían a Berlín para ahí también causar revuelo, y sería en la ciudad alemana donde la relación de Rowland con Nick Cave llegaría a quebrarse al punto de ser sustituido por Blixa Bargeld para terminar de grabar las guitarras de lo que sería el último disco de la “fiesta de cumpleaños”.

Sería después de ese desplante grosero para cualquier músico que Rowland se hundiría más en su adicción a la heroína, causándole una depresión y sintiéndose derrotado al punto de no querer saber nada más con la música. Felizmente y gracias a sus amigos, Rowland formaría parte de Crime & City Solution, luego These Inmortal Souls y apoyaría proyectos como el de Lydia Lunch y Nikki Sudden.

Rowland tardó mucho tiempo en despabilarse y entrar en un programa de desintoxicación de heroína, la droga que le costó un matrimonio y un romance. Ya al final de su vida diría que “Que me arrepiento de todo el tiempo que perdí  tomando drogas ya que hubiera hecho cosas más significativas para mi vida”.

No es mi afán seguir espoileando sino el mostrarse solo una pequeña parte de todo el material realmente maravilloso que encontrarán en esta producción plagada de imágenes de archivo, testimonios tanto de época como actuales y videos inéditos en sobre la vida familiar del músico australiano.

El pasado 24 de octubre se hubiera cumplido un año más de vida de Rowland S. Howard pero falleció a finales del 2008 cuando le detectaron cáncer al hígado, del cual esperaba un trasplante. 

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