Demoler: el rock en el Perú 1965-1975

Carlos Torres Rotondo exclamó en su momento un sonoro ¡No jodas! Para restar importancia a alguien que quiso verlo como la voz autorizada cuando se trata de hablar sobre la historia del rock hecho en el Perú. Sin embargo, su producción bibliográfica lo avala y ratifica como lo que es: una autoridad.

Quizás peca de humilde o tal vez no quiera admitirlo, pero sus libros son una fuente de consulta básica cuando se quiere hacer mención a la historia del rock nacional.

Dicho esto, podemos empezar. Es necesario agradecer a Torres Rotondo y la editorial Planeta por la justa reedición de este libro (¡10 años después!). Ya que además de traer correcciones, incluye datos e información nueva que lo convierte en la “edición definitiva”.

El autor consiguió en muchos casos el testimonio directo de los protagonistas, quienes se contradicen al momento de contar sus historias. Lo cual es justo porque no existe una sola versión de los hechos. En otros casos, no tuvo tanta suerte para conseguir la declaración de algún músico por X motivo o por fallecimiento.

Ello fue subsanado gracias a la recopilación de entrevistas y testimonios de otros músicos de la generación. La producción está dividida en tres partes que pasaremos a desmenuzar a continuación.

Arrojando la primera piedra

Aquí el autor empieza contándonos cómo surgió y empezó a concretar la idea de elaborar el libro, nos revela además que es hijo de Carlos Torres Requena, conocido como “El Oso”, un reconocido bajista de la primera escena rock del país.

Luego de ello, hace un repaso cronológico y detallado sobre la llegada y posterior desarrollo de grupos que interpretaban rock n roll. En ese sentido, resalta el estreno de la película Blackboard Jungle (1955) donde por primera vez en el Perú se escucha “Rock Around the Clock” de Bill Halley & His Comets.

En 1956 se estrenaría Rebel Withour a Cause y llegarían los primeros discos de un tal Elvis Presley. En esa línea, continúa detallando hechos, personajes y datos de cómo empezaba a gestarse una incipiente industria entorno al rock, esto hasta llegar a 1960.

Tras ponernos en contexto y pintarnos la cancha, arranca con lo bueno. Es decir, contándonos la historia de grupos importantes como Los Incas Modernos o Los Sunset. Así como de otros menos conocidos al menos para mí como Los Astoria Twisters o Los Zodiac.

Garage y beat

Esta sección empieza en 1965 con el que quizás sea el grupo más reconocido que tenemos a nivel internacional, Los Saicos. Aquí descubrimos la prehistoria de Los Saicos. Es decir, los inicios de sus integrantes, anécdotas de formación y origen del nombre.

Repasamos sus inicios como grupo, el estallido de su popularidad, los detalles de grabación de cada 45 RPM y su separación, hasta llegar a 1969, año en el que se tentó un reencuentro de Los Saicos, algo que no se llegó a concretar del todo. ¿Más? Consigan el libro.

También conoceremos la historia de grupos ya bastante conocidos como Los Shains, Los Yorks o Los Doltons. Lo realmente valioso son los testimonios de los integrantes de Los Belkings, el grupo instrumental número uno de Latinoamérica y segundo a nivel mundial, solo detrás de The Ventures. La información obtenida es impagable. Basta decir que el escritor español Enrique Vila-Matas detalló que le gustaría volver a Lima y que le organicen una fiesta con música de Los Belkings.

La historia del cantante Jean Paul El Troglodita también es otro punto alto del libro. Se repasa sus inicios, éxito y un final sumamente trágico para un artista que dominaba los escenarios enfundado en su traje de leopardo.

Un breve repaso por agrupaciones como Los Steivos, Los 007, Los Silvertons, Los Jaguars, Los Zanys y más, concluyen esta parte.

Psicodelia, rock pesado y fusión

Debo admitir que disfrute en demasía leyendo este capítulo. Esto porque alberga a los que son mis grupos favoritos del rock peruano y otros que conocía por cultura general, tales como Los Holys, New Juggler Sound, The Pepper Smelter, Black Sugar, entre otros del interior del país.

Es increíble descubrir la manera tan profesional que tenían los Traffic Sound para trabajar a pesar de ser todos músicos amateurs. Ellos se enfocaron en llegar al mercado internacional y conseguir un contrato discográfico, lo que no tengo dudahubieran podido lograr si se mantenían juntos.

Imaginen pues, a un grupo peruano que en 1969 es invitado a un tour internacional por Argentina y Brasil, luego Chile, auspiciados por la línea aérea Braniff. Además, en la tierra de Perón se codearían con otra leyenda como Manal.

También me fue muy grato descubrir la figura de Miguel Ángel Ruiz Orbegoso, a.k.a “Zulu Makeba”, luego conocido simplemente como Zulu, posterior miembro de apoyo en Traffic Sound y uno de los músicos más prolíficos y creativos del país.

Zulu llegó incluso a grabar un disco solista para el sello El Virrey  y obtuvo éxito en las radios locales. Terminaría abandonado por completo la música para estudiar a fondo la Biblia.

Volvemos a 1965 para conocer la primera etapa de formación de The Mads, la única banda local que jugó en las ligas mayores del rock y chocando contra los pesos pesados de Inglaterra.

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Se dice que en enero de 1969, The Mads se encontraban dando un show al aire libre en un club de Ancón y fueron vistos por unos recién llegados Mick Jagger y Keith Richards, quienes los invitaron a Reino Unido.

Una vez allá forjaron amistad con miembros de Procol Harum, Cream, King Crimson, The Jimi Hendrix Experience y más. En Londres cambiaron su nombre a Molesto por recomendación del managementde los Rolling Stones. Pero en 1971 la banda se disolvería y tendríamos que esperar hasta el 2010 para redescubrir lo maravilloso de su música.

Tarkus es considerado por los estudiosos como la primera banda en hacer rock pesado en español, teniendo en sus filas a dos exmiembros de Telegraph Avenue y dos músicos argentinos que llegaron al país como mochileros y con el sueño de grabar en el estudio de 8 canales de la discográfica MAG.

Durante un buen tiempo también fueron considerados un grupo de culto que conocían unos pocos melómanos, esto hasta que se concretó la reedición de su primer disco, ese que tenía la portada totalmente en negro y con letras blancas.

Como dije en el primer párrafo, este material es indispensable en la biblioteca de cualquier persona interesada o estudiosa del rock local, la inversión que realizarán en este libro no tiene pierde, vale cada maldita moneda que desembolsarán.

Creo que demás está decir que la presentación es impecable y que ninguna de sus 395 páginas está de relleno.

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