Dos veces por semana, una novela psicológica

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Dos veces por semana.  Volví por un ejemplar que encontré en una oferta de librería en el 2019. De la autora sabía poco, que había participado en guiones de cine (Caídos del cielo, donde se hace presente “Gallinazos sin plumas”, un cuento del peruano Julio Ramón Ribeyro y La boca del lobo).

Giovanna Polarollo

Me gustaba la idea de descubrir una nueva narradora. Dos veces por semana, el libro tenía una cubierta verde, con la pintura de una mujer desnuda frente a su reflejo en un cristal, un sitio atemporal. Era todo.

Dos veces por semana se narra en primera persona. El argumento es simple, al menos, así parece. Una mujer asiste a consulta psicológica dos veces por semana. Esta situación rutinaria se rompe con flashbacks que explican secciones de la vida del personaje central. Esto hace se empiece un proceso de rebuscamiento personal. El revoloteo de lo que es un ser humano y obvia por conveniencia.

Un libro que propone volver a preguntarnos si realmente no aceptamos como somos, o, solo evitamos esa parte de nosotros. La psicología por su lado, en esta novela, trata de armar el rompecabezas. Desde recuerdos primarios. Combatir el olvido y la modificación de las situaciones pasadas.

Dos veces por semana

Una mujer que atraviesa una situación de abandono (divorcio) y depresión, se encuentra con una amiga. Dos puntos opuestos. Según esta persona, luego de llegar a consulta psicológica, su vida comenzó a tener un orden que fue mejorando su estado de ánimo y tiempo-espacio.

El personaje central buscará “la cura” para lo que está pasando. A forma de milagro, busca que en un consultorio le digan que debe hacer para “ser feliz”. La búsqueda de lo inmediato, la hará querer interrumpir las sesiones.

Rupturas. Es crucial entender los procesos interrumpidos de este personaje. El intento por tejer una chompa en la adolescencia, las veces que se alejó de las personas por miedo a sus acciones. Echarse la culpa antes de haber fallado.

Puntos fuertes

Esta novela es recomendable para las personas que les gusta escuchar, conversar. Parece de esos cuentos que terminan siendo novelas. El desarrollo psicológico, desde mi punto de vista, está bien tratado. Como ejercicio literario, he anotado algunas frases. Al leerlo en primera persona, por momentos, da la impresión, como lector, de ser protagonista. El lenguaje es sencillo, lo que en este caso ayuda mucho a entender algo tan complejo, como lo es el ser humano.

Su extensión es de 385 páginas. De largo aliento, pero es necesario para disfrutarlo. El punto fuerte. Es que el uso del lenguaje ayuda a pasar de capítulo a capítulo sin detenerse. Es reflexiva y entretenida. El estilo desarrollado por Giovanna Pollarolo, hace que lo relacione con las obras de teatro testimonial que en los últimos años se han multiplicado.

No solo pasa por el gusto, también aporta.

Sobre Alvaro Sinarahua 26 artículos
Escritor, comunicador y corrector de estilo.

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