Frank Zappa: el último documental del 2020

Para 1989, Frank Zappa llevaba ya 3 años sin tocar la guitarra eléctrica. Sin embargo, y gracias a la Revolución de Terciopelo; mediante la cual Checoslovaquia se liberó del régimen soviético; fue invitado a dicho país para celebrar el retiro de las tropas rusas y —obviamente—dar un show eléctrico.

Para la juventud de Checoslovaquia, Zappa representaba la libertad total y constante crítica a las autoridades; es por ello que más de 5 mil jóvenes fueron a recibirlo a su arribo al aeropuerto. Nunca antes lo habían tratado de tal manera, rodeado por la prensa, con resguardo policial y acompañado de altos funcionarios.

Para quienes somos “hinchas” de Zappa, llevábamos comiendo ansias desde que se anunció la salida de este nuevo documental, 4 años antes en 2016, se había estrenado el trabajo Eat That Question: Frank Zappa en sus propias palabras.

Pero sin lugar a dudas, es este —a mi parecer y gusto— el documental más completo sobre el compositor italoamericano. Y es que además de contar con el permiso de la Zappa Family Trust, Magnolia Pictures tuvo acceso al archivo de la misma, con fotos, videos caseros y de conciertos nunca antes difundidos.

Y es así que descubrimos que nuestro amigo fue un precoz apasionado a la química, al punto que a los 15 años intentó incendiar Antelope Valley High School, su escuela secundaria, empleando 2 tipos de dinamita.

También nos damos con la sorpresa que sus padres se oponían a cualquier participación musical por parte de sus hijos. Pero a los 15 años, Frank leería un artículo donde describían el álbum The Complete Works of Edgard Varése de 1951 como “música fea, literalmente, lo más feo que un ser humano podía escuchar, malvado y vil”.

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Solo unos meses después compraría dicho LP al verlo en una tienda y sentiría una fuerza que lo empujaría a escribir música orquestal hasta el final de sus días.

Y sería en Lancaster, California, donde toparía y haría buenas migas con Don Van Vliet, mundialmente conocido como Captain Beefheart, con quien se juntaría después de la escuela para “oír discos de rhythm and blues hasta las 3 de la mañana”.

Aquella música negra underground y mal vista por los blancos, lo empujaría con solo 17 años a tocar la batería en The Blackouts, pero durarían poco ya que eran perseguidos por las autoridades que los veían como un peligro a la decencia de la comunidad.

Unos años después, cuando se hizo cargo de un estudio de grabación y tras “producir” el audio de una supuesta película pornográfica, terminaría preso. Dicha experiencia lo motivaría a abandonar las pequeñas localidades y vivir en las grandes ciudades.

¡El rocknroll es Satanás!

The Mothers  of Invention

En Los Ángeles formaría su propia banda The Mothers of Invention y una noche serían vistos por el productor  Tom Wilson en el Whiskey A Go Go.

“Oh! una banda de blues blanco, la contrataremos”, serían las palabras suficientes para ofrecerles un contrato discográfico que les permitiría editar en 1966 el disco Freak Out! Pero el productor tendría sus dudas sobre si “eso” podría venderse o no, y es que se trataba de algo más que una simple banda de blues blanco.

Para dar impulso y visibilidad a la banda, el teatro Garrick de New York acogería a Mothers a lo largo de 1967 y de esa manera se popularizaría el disco y la figura de Frank Zappa a tal punto que toda estrella del rock que llegaba a la ciudad buscaba tener un encuentro con él, desde Paul McCartney hasta David Bowie, pasando por John Lennon y The Rolling Stones.

A pesar de la fama, la banda sería desintegrada dos años después debido a problemas financieros. “Desarmé Mothers of Invention en 1969 ya que la gira no resultó exitosa y al término de la misma, tras pagar a mis músicos y sacar cuentas, me di con la sorpresa que debía 10 mil dólares”.

En el documental también podemos ver a un Zappa totalmente despreocupado explicando su relación con las groupies y sobre cómo afrontaba ello su esposa.

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“Bueno se ha acostumbrado tras un periodo de años. Soy un ser humano, sabes. Me gusta echarme un polvo. Tienes que ser realista con estas cosas. Sales de gira, tienen sexo con un montón de chicas, vuelves a casa y descubres que te pegaste gonorrea. ¿Lo vas a mantener en secreto ante tu esposa? Ella gruñe de vez en cuando pero ya sabes, es mi esposa”

Otro icónico músico norteamericano como Alice Cooper explicaría la ética de trabajo de Zappa:

“En realidad creo que Frank temía grabar un hit. Pienso que Frank podía escribir hits el día entero. Y que él, a propósito, saboteó muchas de sus grabaciones. Era interesante porque todos iban detrás del hit y él nunca lo hizo”.

Asimismo, músicos que trabajaron con Frank como Steve Vai y quienes integraron su banda a lo largo de su trayectoria, dejan en claro lo exigente que era como jefe pero lo humano que podía ser a la vez.

Gail Zappa, esposa de Frank, también declara en el film y cuenta cómo era capaz de cambiar de músicos en plena gira, siempre y cuando no cumplieran con sus expectativas de entrega y profesionalismo.

También detalla el momento en el que Frank harto de Warner Brothers por no permitirle editar un Box Set, culminó rápidamente 4 álbumes para dar por culminado su contrato con dicha casa discográfica.

Luego de ello, abrazaría la independencia y formaría su propio sello discográfico, Zappa Records primero y luego Barking Pumpkin Records.

Frank lo explicaría de la siguiente manera:

La mayoría de lo que hace el negocio de la música no es musical. La idea de vender grandes cantidades de ítems para así determinar su calidad  es lo realmente repulsivo de la industria de la música”.

Un crítico argentino de rock dijo una vez que Zappa es un nombre o cara que la gente conoce o que han visto o leído al menos 1 vez en su vida; pero que muy pocos lo han escuchado sus canciones, y en realidad ello es muy cierto, pero eso se debe a su forma de trabajar, siempre despreocupado por lanzar hits. Paradójicamente, el único hit en su carrera se le atribuye a la canción Valley Girl, la cual surgió como un pretexto de su hija para pasar más tiempo con su padre –al menos en el estudio de grabación-.

No pueden perderse este trabajo audiovisual. Son 2 horas y 8 minutos de material exclusivo e información poco accesible que cualquier fan de Zappa saboreará y agradecerá en demasía. Y para quienes aún desconocen su figura, este es el momento ideal para entrar al mundo de uno de los más grandes compositores del siglo XX.

Solo eso.

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