Ivan Thays: 12 años de «Un lugar llamado oreja de perro»

En 1992, el escritor peruano Iván Thays (1968) publicó Las Fotografías de Frances Farmer, una compilación de cuentos que le valió para ser calificado como la promesa de su generación, lo cual fue revalidando con sus siguientes publicaciones como Escena de Caza o Un lugar llamado Oreja de Perro.

Siempre he considerado que el resentimiento de algunos colegas de oficio y/o declaraciones polémicas, no han permitido que la masa de lectores disfrute y valore su calidad de escritor.

Además, es preciso destacar que Thays no cae en la vanidad propia de su disciplina y todo lo contrario, siempre ha sido un gran prescriptor que no ha tenido reparos en destacar la habilidad de otros escritores.

¿Cómo tomó las restricciones impuestas debido a la pandemia? ¿Afectó en algo su día a día o como escritor ya estaba familiarizado con el confinamiento social?

Yo estaba fuera del país, y sigo estándolo, así que la pandemia me llegó en un periodo muy especial. Me ha tocado adaptarme al mismo tiempo a la cuarentena y a la inmigración. Dos experiencias transformadoras.

—Se cumplen 12 años de la publicación de su novela “Un lugar llamado oreja de perro”, la cual le tomó 8 años de trabajo ¿Sigue pensando que las críticas recibidas en su momento fueron injustas y de no haber sido firmada por usted habría sido calificado como una gran novela?

La crítica y los lectores van por esferas distintas. Me siento muy satisfecho con la novela que escribí y muy agradecido con los lectores que tiene Un lugar llamado oreja de perro, sobre todo en el extranjero, pero también en Perú.

—Cuando en su momento leí la novela sentía que  había sido escrito con el corazón en la mano ¿Fue muy fuerte el proceso creativo? ¿Ello se debió a su divorcio y posterior separación de su hijo? Ambos temas abordados en el libro.

Totalmente. Es una novela tremendamente personal. Escribirla me sanó en muchos aspectos, me ayuda a entender cosas sobre mí y también sobre el país.

—¿Cree que el libro ha envejecido bien con el paso del tiempo?

Yo espero que sí.

—¿En qué culminó ese altercado originado por la publicación de un libro con el título “Oreja de perro”? ¿Recibió alguna explicación?

No recibí ninguna explicación, ya pasé la página.

—En su momento se le acusó a usted de pertenecer a una pequeña “argolla” de escritores “criollos”. Sin embargo, desde hace varios años ese tópico ha pasado casi al olvido. ¿Considera que esa tonta disputa afectó a la literatura nacional? ¿Eran justificadas esas acusaciones?

Creo que esa polémica sí tenía cosas interesantes que decir, sí habían ideas que podían discutirse entonces y que aún lo son, como centro y periferia en la literatura, o la diferencia entre margen y exclusión, pero se llevó por el lado del chisme y del resentimiento.

—Sabemos que es un amante del fútbol y gran jugador del PES. En ese sentido, ¿Cuál sería el equipo que se asemeje a su poética y forma de estructurar libros? ¿Y por qué?

La verdad es que, aunque juego todos los días aunque sea un partido desde hace décadas, soy un jugador muy limitado de PES, tengo muy poca habilidad con las manos, así que hago lo que puedo. Confío que en literatura tengo más herramientas y puedo estructurar mis libros no como puedo, sino como quiero.

—En la actualidad ya no cuenta con aquella frondosa melena de su juventud, la cual era una suerte de homenaje a Mario Alberto Kempes y la figura del ganador ¿Con qué jugador de fútbol se siente más cercano en estos momentos?

Aunque con sobrepeso y sin melena, sigo siendo en el interior el flaco Kempes.

—Mario Bellatín fue junto a usted un revulsivo en la escena literario peruana de los 90s. ¿Aún cree que Mario Bellatín es el gran escritor latinoamericano? ¿Qué escritor nacional merece mayor atención de los lectores ávidos por propuestas diferentes?

Mario Bellatin es un extraordinario escritor, uno de los mejores en cualquier idioma, no solo en castellano o en América Latina. He tenido el privilegio de ser su amigo y por eso poder seguir toda su obra que es muy dispersa, pero siempre interesante. Sobre literatura peruana contemporánea, tengo mucha fe en las personas que han sido mis alumnos porque he seguido de cerca el proceso y conozco su talento y su rigurosidad. Algunos de ellos ya tienen una trayectoria, como Katya Adaui, Susanne Noltenius o Ulises Gutiérrez, pero hay varios más que darán que hablar en los próximos años.

— ¿Viene trabajando en algún proyecto literario?

Siempre.

—Para finalizar, en su blog Moleskine Literario solía reseñar libros de escritores foráneos. ¿Podría recomendarnos 6 libros que haya leído recientemente?

Elizabeth Strout, Olive Lange, Olga Tokarczuk, Mircea Cartarescu, Peter Stamm, Sergev Dovlatov.

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