Lords of chaos: black metal llevado al cine

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¿Quién no ha oído alguna vez en su vida el término black metal? Más aún si uno esta involucrado o es amante de la música underground. Lo cierto es que se trata de un término que esconde todo un concepto y hasta filosofía de vida detrás de esas 2 palabras.

El black metal es uno de los subgéneros más controversiales y ruidosos dentro del metal. Muchas veces criticado y hasta menospreciado por sus colegas metaleros  debido a ciertas actitudes de sus músicos (simpatía por el nazismo) y acciones que sus fanáticos han realizado (práctica del satanismo).

También es cierto que se trata de un estilo de música practicado hasta en el sitio más recóndito del planeta. Podemos encontrar bandas de black metal en países como Israel o Arabia Saudita. Y es debido a ese fanatismo que se han publicado libros de fotografías, literatura y varios documentales al respecto, tales como Until the light takes us, Black metal satánica, Once upon a time in Norway y más.

Y el cine no podría quedarse al margen de este fenómeno. Por ello, el director Jonas Akerlund se basó del libro Lord of Chaos: the bloody rise of the satanic metal underground (1998) para en el 2018 estrenar la película del mismo nombre.

El verdadero black metal noruego

Lord of Chaos nos cuenta los inicios de Mayhem, una de las bandas más importantes del black metal a nivel mundial, en voz de su guitarrista y líder Oystein Aarseth conocido internacionalmente como Euronymous.

La historia en sí es ya bastante conocida, primero Per Yngve Ohlin, AKA Dead, vocalista de la banda, se suicida tras tener cierta relevancia en Noruega. Luego, Varg Vikernes, AKA Burzum, segundo bajista del grupo, asesina de varias puñaladas a Euronymous por circunstancias que hasta la fecha no han sido aclaradas del todo. Luego de ello Mayhem se disolvería y publicaría de manera póstuma su primer disco completo  De Mysteriis Dom Sathanas en 1994.

Tras su estreno internacional en 2019, la película recibió una avalancha de malas críticas. Por un lado, lamentaban la cierta inexactitud en la recreación de algunos hechos, así como que la película sea poco “seria” y muy “graciosa”. Y es obvio que la crítica destructiva viene por parte de los blackers más fanáticos, aquellos que seguramente rinden culto a satanás, queman iglesias, solo salen de noche y gustan de la imaginería nazi.

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Como es sabido, el fanatismo no deja disfrutar las cosas en su real dimensión, siempre te va a cegar. Creo que el director entendió eso y buscó mostrar el lado humano de los personajes, sus miedos, anhelos y sentimientos. Y lo cierto es que obtuvo la aprobación de los integrantes de Mayhem, así como de los padres de Euronymous, quienes además son dueños de los derechos de las canciones.

Otro punto alto, a mi parecer, es la exactitud al momento de recrear lugares que solo hemos conocido por fotografías, tales como la tienda de música Helvete, la indumentaria de los personajes, la cabaña donde ensayaba el grupo, etc.

Humanizando a los mitos

Me agradó bastante que mostraran el lado “real” de Euronymous -¿qué es la verdad?- un joven que se introdujo en el mundo del metal para pasarla bien con sus amigos. Aquél que siempre extrañaba a su amigo Dead tras volarse los sesos de un escopetazo y cortarse las venas. Ese que mostró sus lágrimas y lado sentimental a Ann-Marit, interpretada por Sky Ferreira.

En fin, ese chiquillo que sin proponérselo demasiado creó un movimiento que poco a poco se le iba escapando de las manos debido al protagonismo que fue ganando Vikernes.

La única situación que sí me causó mucha gracia fue la interpretación de Varg Vikernes, lo mostraron como un completo nerd que solo buscaba amigos y un lugar donde encajar, para lo cual se inventó una imagen de chico rudo a fin de obtener algo de respeto. Sin embargo,  creo que era de esperarse que lo ridiculicen un poco ya que los padres de Euronymous tuvieron algo que ver en la producción del film. Ya saben, los padres siempre van a salir en defensa de sus hijos.

En general me la pasé muy bien con la película, creo que es perfecta para aquellas personas que no saben absolutamente nada de la historia de Mayhem, ya que así podrán disfrutarla sin prejuicios estúpidos y a la vez les nacerá el interés por conocer algo más del black metal.

El realismo de las escenas donde hay sangre no tiene nada que envidiarle a cualquier película gore. Tanto en el suicidio de Dead como en el asesinato de Euronymous. Si no me creen aquí les dejo la impresión del bajista Necrobutcher tras ver la última escena:

“No era algo bueno para ver. Jonas me dijo que había estudiado los informes de la autopsia de las dos muertes y que había reconstruido el asesinato puñalada a puñalada porque puedes leer en la autopsia dónde estaba la primera puñalada. Se me revolvió el estómago al verlo. Después, me sentí completamente vacío por dentro y realmente deprimido. Realmente me golpeó fuerte. No quise hablar con nadie el resto del día»

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