RAP: «Letras y rimas, con y sin libreta»

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Rap: «Letras con y sin libreta»

El rap era un leve discurso entre las carpetas. Cuando cruzaba el tercer año de la secundaria escolar, todavía quedaban los Discman. Un aparato que pesaba más que un celular de estos tiempos, en los cuales podías meter un CD y auriculares, entonces boom, música para tus oídos. En los dos paseos que organizaba la escuela, las atracciones de dividían en tres, conocer personas, jugar al fútbol y escuchar música. No necesariamente en ese orden. Un estuche lleno de discos con música descargada con Ares, un programa que te dejaba “piratear” todo lo que quisiera en un dispositivo. Fue la primera vez que escuché rap fuera de casa.
Llevaba por nombre El idioma de los dioses y cantaba Nach. Fue un despertar adolescente en mis oídos, no solo las rimas sino también la composición de una estructura, como en un cuento, una novela, pero, sobre todo, como la poesía. Era más que solo palabras rimando con terminaciones similares. En el Perú se gestaba algunas agrupaciones como Raper School, Callao Cartel, Fuckin Clan, que iba tratando de emular lo hecho en otros países. Muchos años después, se les agradecería por hacer de este que parecía un pasatiempo con los amigos, a un trabajo entre gestores de las palabras y discográficas. En el contexto local, el rap mostraba la marginalidad y pobreza de los barrios. Con unas letras con contenido social. En un primer momento, con gorras, polos de tallas grandes, se hacían notar. Sonaban en los parques, en una ronda de amigos, que los unía la música, el graffiti y el beat box, el acompañamiento de bombo y caja, improvisaciones primariosas, que pasarían luego a las plazas. Y hoy por hoy, ocupan escenarios.

Rap – El Idioma de los dioses

Nach es un señor de la rima. Su influencia desde España hacia latinoamérica innegable. El juego de palabras, las referencias, lo sublime que es escucharlo, como si recitara sobre un beat. A diferencia de otros géneros, el rapero no tiene la voz de un cantante. Juega con la figuras literarias para mantener una estructura. Donde va contando una historia a base de metáforas. La connotaciones a veces pasan inadvertidas, por el gran despliegue de cultura general dentro de las frases. En otras ocasiones, es lo que más gusta. El rap es el que se escribe, medita y piensa. Te mueve de tu sitio, sensibiliza, logra emular una película si se quiere. Tiene unos minutos para entablar una conexión. Va de cuento a poesía y viceversa. Lleva dentro el juego de palabras llamado calambur, figuras como el símil, estructuras AB, ABAB, ABCA, como si se tratara de un texto literario en voz alta. En El idioma de los dioses, Nach se refiere al rap como forma de expresión y contestación. Una empuñadura no como moda, un estilo de vida. Es como la escritura, una vez adentro, no hay vuelta atrás.

Canserbero – Jeremías 17:5

El venezolano Tirone José González Orama, conocido como Canserbero, tuvo una vida corta, pero con una discografía interesante, con canciones como Jeremías 17:5, basado en este versículo de la biblia, que habla de traición. En que un hombre no debe confiar en otro. Simple. Mucho más complejo en la práctica. Con un destello exquisito en sus temas, innegable es su aporte a la cultura de Hip Hop sudamericano. Su versatilidad a la hora de componer, lo hacía, un fotógrafo de las letras. Retratar momento, urgentes, en unas frases. Cantando y contando la violencia iba empobreciendo lo que alguna vez fue Venezuela. Tuvo también un breve paso por las batallas de freestyle, pero sin éxito.

Aldeanos – El rap es revolución

Una agrupación que se caracteriza por su activismo a través de sus canciones. Incluyendo temas como la importancia de disentir, el respeto del pensamiento y la consciencia de diferencias marcadas en la sociedad. Le cantan a lo que llaman «la verdadera libertad de Cuba». Esa carga ideológica que busca una reflexión mayor para el país y que ha traspasado fronteras. Estos tópicos de amor, libertad y justicia social son universales. Es por eso que se entiende tan bien en cualquier parte del mundo. Es lo que tiene la música. Y es lo que tiene el rap. Es lo que tienen los aldeanos, quienes escriben contra la desinformación y represión.

Raper School – La ancla para el Rap en el Perú

Raper School nace a finales de 1999, con un grupo de adolescentes de los extramuros se reunían en el parque Kennedy, en el distrito de Miraflores, para poner en práctica sus rimas. Luego de un largo camino, dejaron trazado un gran legado que puso en el radar al Perú en este género. Llegando a ser un sello de calidad para las futuras generaciones. En los siguientes años, pasando el nuevo siglo cobrarían mayor visibilidad. Siendo, de alguna forma, los precursores de este genero.

Freestyle

El freestyle no es otra cosa que la improvisación de rimas, en la que se necesita una gran habilidad y rapidez mental. Que nació desde la práctica en los parque, luego a plazas y hoy se ve en los escenarios. Competiciones como la batalla de los gallos Red Bull , God Level, Pangea, BDM. Así como las ligas de freestyle, FMS (Freestyle Master Series) que ya existen en países como España, Argentina, Chile y Perú, bajo la organización de Urban Rooster. Cada competición tiene características diferentes, sin embargo, coinciden con un punto central, la improvisación nata. Entre sus competidores más representativos a nivel mundial están el mexicano Aczino, los españoles Chuty y Skone, chilenos como Teorema y Kaizer; por su parte argentina lleva el nivel con Dtoke, Papo y Wos. Aczino fue un antes y después si hablamos de freestyle. El mayor representante de ha existido. No se pudo librar de las anécdotas dentro de los escenarios. En el año 2016 (Lima, Perú) enfrentó al peruano Jota en los octavos de final en la Red Bull, desde el público se lanzó una botella, lo que logró el malestar del participante, quien terminó perdiendo ante el local. Cuatro años después ese mismo público le lanzarías rosas al escenario, ante el retiro de este astro del estilo libre.

ACZINO

A pesar del retiro, se espera todavía verlo en las competiciones de exhibición. No hay nada definido ni confirmado en cuanto a competencias. Sin embargo, se va con el nivel más alto y con el gusto de haber visto a varias generaciones, que pasaron de las plazas a dedicarse profesionalmente al freestyle. La Plaza de Acho en Lima fue testigo de la final de FMS Internacional. Con los representantes de todos los países con sus respectivas ligas y el anuncio de FMS Perú. En esta, su última competición, Aczino salió campeón. Tras vencer a la final a Chuty, quien dio gala de su ingenio y fuerza en sus remates. A pesar de haber pasado por todas las batallas, desde aquí puedo dejar el viejo Discman, pero volver a ponerle los audífonos desde el móvil y escuchar la batalla que más me cautivó, Aczino vs Errece. El términos precisos, siempre voy a tener presente esas rimas de canciones que empezaron a sumar en mi gusto por el rap. Por otro lado, tengo en mente, que el freestyle a pesar del paso de los años, me siguen emocionando. Porque lo entiendo como eso, Mauricio Hernández, cuando se sube al escenario es Aczino, un personaje. Los insultos y calificativos sirven para recibir una puntuación del jurado. Y dentro de esta estructuración de respuesta hay grandes dotes de creatividad. Aunque parezca agresivo, todas las batallas, todas, terminan en un abrazo. Share on facebook Facebook Share on twitter Twitter Share on linkedin LinkedIn Síguenos en nuestras redes sociales Facebook Twitter Instagram
Sobre Alvaro Sinarahua 24 artículos
Escritor, comunicador y corrector de estilo.

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