SdeM, Excomulgados y Venganza: 35 años de punk visceral

Tenía 17 años cuando —en mi afán de curiosidad— “descubrí” a las bandas Sociedad de Mierda (SdeM) y Excomulgados luego de adquirir el —menos famoso— “Vol 2: maqueta de los 13 grupos” editado en 1986 por La Nave de los Prófugos.

En aquél entonces, escuchar canciones como “Púdrete, pituco”, “¿Qué patria es esta?, “No insista, no hay vacantes”,  “Tu adolescencia se pudre en cuatro paredes” y más, fueron un choque total para quien escribe y por ende intenté conocer más de aquellos jóvenes rabiosos.

En 2008 era casi imposible saber algo de sus integrantes, la única manera de obtener algo de información era preguntando a otros miembros de su generación que, como es habitual, guardaban con recelo las historias de su adolescencia.

Para mi suerte y de otros estudiosos de lo que fue el llamado rock subterráneo, en 2017 el sello Rock Svb Discos tuvo a bien editar un vinilo 7” con 3 temas por un lado y una presentación en vivo que tuvo lugar en el local Magia el 31 de enero de 1986 y donde se puede comprobar la actitud punk al 200% que destilaba SdeM sobre una tarima.

Como una vez me dijo Pedro Grijalva: “El escenario se toma por asalto y sin pedir permiso”.

Este 2021, con pandemia y todo, 35 años después de su debut (19-10-1985 en una escuelita al pie del cerro de El Agustino), los sellos nacionales Street Records e Impulso Ruin editarán un CD Split entre SdeM, Excomulgados y Venganza que verá la luz de las sucias calles en un par de semanas, aproximadamente.

Debido a dicho acontecimiento, decidimos interrogar a Pedro Grijalva y Ricardo Paredes, a.k.a Pedro Tóxico y Riqi Antituco, respectivamente, para que nos comenten más sobre este proyecto que —considero, yo— era justo y necesario para la historia del rock hecho en el Perú.

En 2017 se editó un vinilo de Sociedad de Mierda y ahora, 35 años después de su debut, saldrá un CD Split de las bandas donde ustedes participaron. ¿Toman esto como un reconocimiento tardío a SdeM, Excomulgados y Venganza?

Riqi Antituco: Me decanto por una mezcla de aceptación y reconocimiento como síntoma del proceso de resignificación que afronta el Rock Subterráneo desde hace aproximadamente una década: reediciones musicales, publicación de libros (novelas, ensayos, diarios, poemarios, ilustraciones, tesis doctorales, reportajes), vídeo-rescates, fanzines web bastante activos, exposiciones de arte contemporáneo subte…Incluso me acabo de enterar que en los próximos meses saldrá en CD “La maqueta de los 13” (el mismísimo Volumen 2).

Pongo especial énfasis en libros como los de Martín Roldan (Generación Cochebomba), Julio Durán (Incendiar la ciudad), Carlos Torres Rotondo (Se acabó el Show), Shane Green (Pank y revolución: 7 interpretaciones de la realidad subterránea), Fabiola Bazo (Desborde Subterráneo) y Pedro Grijalva con su Y nosotros ké? Hasta el global colapso 1985-2015.

Es decir, los subtes han pasado de ser “los chiquillos lisurientos y ruidosos” de los 80 (según la percepción sensacionalista del noticiero del Canal 9, octubre de 1985) a ser “un referente contracultural” de un sector de la rebeldía política y del descontento juvenil del Perú del siglo XXI, empantanado en la pandemia y en el narcoestado neoliberal.   

Ojo: no estamos hablando de fósiles o restos óseos de dinosaurios, sino de cultura popular peruana, orgánica, dinámica, viva, que se transforma e influye en el discurso social-cultural del presente, ya que las estructuras socio-económica del Perú, en cuarenta años, se han mantenido inalterables. “El Perú es como una casa vieja que se está cayendo, aunque la pintes de rojo y blanco, seguirá cayéndose. O sea, se cambia la pintura, pero no la estructura”. (Esto yo lo dije el 24 de enero de 1987 del siglo pasado en un vídeo, que rescató Roli Necio). En el 2021, el discurso subte (ochentero) tiene una asombrosa vigencia.

Pedro Tóxico: Yo diría, más que nada, que es un gran halago. Yo lo tomo así. Es grato conocer gente interesada en lo que hicimos hace 35 años, como tú bien lo mencionas. Y si esto se ve plasmado en un disco es mucho más gratificante. Y lo es todavía más el compartirlo con Excomulgados y Venganza. Te cuento que con Excomulgados somos contemporáneos, debutamos el mismo día, parábamos juntos y varias veces compartimos escenario. Digamos que es una banda hermana, y así es como nos veían en los 80. En el caso de Venganza, es la banda que después de la disolución de Sociedad de Mierda y Excomulgados pasamos a formarla Ricardo y yo. Y a nosotros nos acompañaron Papo (Insurgentes), Widmer (Midriasis) y el siempre recordado Lucho (Asfixia).

¿Cómo surgió la propuesta de esta edición conmemorativa y por qué una vez más Willi Jiménez se muestra en contra de este proyecto?

R.A.: A través de Pedro recibí con mucha ilusión la noticia y la descripción del proyecto (¡Qué bien! ¡Un CD de las tres bandas por la que pasé!)… En relación a la actitud de Wili, a quien consideramos un hermano de toda la vida, retomo mis palabras de la entrevista que nos hiciste en KTZ hace tres años y medio:

“La proposición también llegó al Wili (el guitarrista), en principio aceptó, nos alegramos y se le informó oportunamente de todos los detalles. Sin embargo, por razones muy subjetivas, desistió del proyecto. Pedro y yo respetamos su decisión, pero consideramos oportuno que salga el disco”… De otro lado, hoy nos alegra saber que el Wili tiene proyectos encaminados y que a partir de esta temporada su paciente trabajo de décadas, como musicólogo, gestor y comunicador social, cobra cada día mayor relevancia.   

P: Este disco surgió inicialmente de una conversación telefónica de saludo en tiempos de pandemia. Esta conversación era con la gente de Street Records. Las ideas fueron brotando y las conversaciones se fueron haciendo más continuas hasta que se llegó a la conclusión de hacer este “three way Split”. En inglés suena rimbombante, ¿no?, pero lo que viene a ser es un disco compartido con tres bandas directamente vinculadas, o hermanadas, que compartieron el mismo ideal y las mismas broncas. El asunto es que ya es un hecho y con la única motivación de rescate histórico. No existe otra motivación para lanzar este trabajo. Quien piensa que debe haber dinero de por medio, está equivocado. Quien cree que con este lanzamiento alguien se hará millonario no ha entendido nada sobre el ‘feeling’ que transmite el Rock and Roll. No hay espacio para exquisiteces. Acá no hay ‘Rock Stars’. Y nosotros, como gente de barrio, que es como siempre nos hemos definido, no toleramos esas actitudes.

En octubre de 1985, los SdeM interpretarían por primera vez el tema Púdrete, pituco, el cual provocó que fueran marginados de manera inmediata por quienes fungían de líderes o rostros visibles de la movida subterránea.

Dejaron de ser invitados a conciertos y hasta se les culpó –injustamente- de haber generado el cisma que causó la división y posterior debacle del movimiento (la conocida bronca entre “pitupunks” y “misiopunks”). Es así que, recurriendo a la autogestión, intentaron junto a Excomulgados, generar activismo contracultural en los conos de Lima como Villa El Salvador, lo cual implicó la organización de conciertos en espacios casi impensados.

En los 80, tanto SdeM como Excomulgados fueron marginados por otras bandas del llamado rock subterráneo, debido a su postura directa y confrontacional. ¿Creen que este CD significa un triunfo sobre aquellos que los marginaron?

R.A.: No hablaría de triunfo, sino de justicia poética, sobre todo en el caso de VENGANZA. Al menos EXCOMULGADOS ya había sacado un split junto a Eutanasia allá por el 86 y tiene un registro sonoro. VENGANZA fue víctima de la coyuntura y hoy la novedad es su rescate gracias a esta producción del 2021. Aplaudo esta iniciativa.

De otro lado, la cohesión y unidad de la Movida Subte era engañosa (incluso hay gente que hoy la tiene mitificada como una “arcadia rockera donde TODOS ERAN FELICES”). Mentira. Bastó tocar “Púdrete, pituco” sin ninguna pretensión para que un sector minoritario (los pitupunks) se sienta aludido y decidiera “desertar” ipso facto del Rock Subterráneo, con una lógica colonial y supremacista de quien abandona un club privado “porque hay cholos y zambos que no son sirvientes” (Campo de Marte,02.11.1985). El mensaje cumplió plenamente su objetivo.

Confieso que ese día también otros chicos del sector socioeconómico A y B celebraron “el atrevimiento” de S de M y se acercaron a darnos abrazos al final del concierto. Mientras que otros –algunos allegados a bandas del Volumen 1 (vivían en el Rímac y la UV-3) nos reprochaban. Ellos estaban más preocupados en las “chelas” y en los “tronchos” que dejarían de gorrear a los pitupunks. Al margen del asunto de las diferencia de clase (social), aquí hay un detalle a tomar en cuenta: el sentido ético del “Púdrete, pituco” al desenmascarar la mentira del pitupunk (el fake de hoy), una lucha frontal contra la hipocresía social.   

P: No, tanto así. No hay gestos triunfalistas para nada, ni revanchismos; tampoco hay razón para ello. Y sí es cierto que se nos marginaba, y de eso hay documentos; es que eso de “grita lo que te jode” nosotros lo tomamos muy en serio y así lo hicimos. Siempre con la honestidad por delante, y nunca con la complacencia. Esa era la idea con el Punk, o con el Rock Subterráneo, y justamente eso era (o es) la diferencia marcada con las bandas del rock ligero y trivial.

Aún recuerdo eso de “censurar a todas esas bandas que con sus actitudes hacen quedar mal al Rock Subterráneo”. Realmente, increíble. Ya todo eso es parte de nuestra historia real, nada que ver con tantos mitos que se han creado.

Para 1987 y ya como un trío tras la salida de su vocalista, SdM terminaría disolviéndose tras un show en San Juan de Miraflores. Pero no pasaría mucho tiempo para que Antituco y Tóxico vuelvan a unir fuerzas a fin de dar vida a Venganza y así continuar con su inquietud antimusical y ganas de gritar contra las injusticias que veían en su día a día.   

Con Venganza pasaron a practicar el hardcore ¿Qué los llevó a este viraje de estilo? ¿Aquél género era ya una inquietud en ustedes?

R.A.: Como decía anteriormente, VENGANZA fue víctima de la coyuntura, un grupo formado en el 88, cuando la Movida Subte estaba en muere, el año del “paquetazo” de Alan García (uno de los mayores cataclismos económicos de la historia del país), el año que empezó la inmigración masiva de peruanos al extranjero (se calcula que entre 1988 y 2005 unos 5 millones emigraron. Mi familia y yo hemos vivido en carne propia este fenómeno).

VENGANZA era una banda que planteaba una evolución musical interna y una temática menos socio-política que S de M, y que apuntaba más a la crónica suburbana (“Barrio mil calles”, “Suicidio en Zárate”), a la exploración de la filosofía realista—callejera (“Asume tu condición”, “Autocrítica” y “Mentes reaccionarias”) y a lo testimonial-poético (“Ellos también son seres humanos”, “Eso que llaman odio”). Nosotros le pusimos un nombre a lo que hacíamos: “járcor barrio” (con “j”).

El grupo tenía una vocación autocrítica y desmitificadora del propio punk y su deriva autodestructiva y del machito violento, planteaba una crítica frontal hacia las drogas (“La pasta y las pepas”) y la religión (“El padre nuestro” e “Iglesia: mafia sagrada”), que en resumen son lo mismo: elementos de narcotización de masas y de esclavitud mental, que utilizan las élites dominantes para perpetuarse en el poder desde la época de los sumerios.

Creo que la tendencia en América Latina lastimosamente apunta al establecimiento de narcoestados y cleptocracias con la bendición de las sectas evangélicas (recuerden la invasión del estadio de Alianza por parte de fanáticos religiosos, en septiembre de 2018. Hasta la barra brava de la “U” se solidarizó con los blanquiazules). ¡Qué fuerte! No sería extraño que en el futuro el rock, el rap, el feminismo y el anarquismo estén prohibidos por líderes con mentalidad medieval. Ahí lo dejo…

Volviendo a VENGANZA, el grupo logró consolidar un sonido hardcore más prototípico a diferencia de S de M, que era un ruido ensordecedor inclasificable, crudísimo y extremo (incluso existen especialistas en noise y grindcore que lanzan la hipótesis de que SOCIEDAD DE MIERDA podría ser una banda precursora de dichos subgéneros. Tema interesante como material de estudio).

P: Ya en anteriores entrevistas lo hemos reconocido, no sabíamos tocar, y hasta nos jactamos de eso porque se supone que para tener una banda tienes que tener al menos conocimientos básicos; pero lo nuestro no iba por lo musical, iba por el lado de la purita actitud. Con ese desparpajo hicimos lo que hicimos. Así que con esa rabia en Sociedad de Mierda pretendíamos hacer directamente Hardcore, y lo que salía era una cortina de ruido más parecido al Grind. Y a un Grind totalmente primitivo. Ya con Venganza, que aparece en el 88, era un Hardcore mejor tocado, resultado de una evolución natural y sin pretenciones. Particularmente, el Hardcore ya era mi inquietud desde hacía años. Si bien al inicio escuchaba a los Pistols, Ramones o Sham 69, luego pasé a escuchar la crudeza de las primeras bandas brasileras. Pero Venganza también tiene su Rock and Roll como “Barrio Mil Calles” o “La pasta y las pepas”.

Si pudieran hablar con su yo de hace 35 años ¿Qué les dirían a Pedro Tóxico y Riqi Antituco?

R.A.: Juan Pablo, me encanta la pregunta que planteas…Robando una “idea cristiana”, que el cristianismo le robo a las creencias paganas, hoy le diría al Riqi: “¡Bien, chiquillo, has salvado tu alma colectiva”. O parafraseando al fanzine Sideburn del 77: “Toma tus tres historias y escribe un hardcore de trescientas páginas…Y ya está”.    

P: ¡A su!, ¡qué alucinante esa pregunta! Tal vez, algo tan simple como aconsejarle que registre pormenorizadamente todo lo que viene ocurriendo en la movida subte, que tome nota de cada uno de los conciertos que se van dando, que en el 2021 van a estar hablando de este tema. ¡Puta madre! me haces alucinar bien feo.

Tras leer a temprana edad los textos críticos de Gonzáles Prada y ser influenciados por el anarquismo, se autodenominarían anarcomestizos y –sin proponérselo- crearían un concepto que hasta el día de hoy es mencionado y hasta estudiado por académicos: el antituquismo, es decir, el rechazo al pituco.

¿Aún creen que solo el antituquismo salvará al Perú?

R.A.: Yo creo que sí. Estoy convencido.

Como micro fenómeno subte, el antituquismo pone en tela de juicio a “lo pituco”, como clase social y a su modo de vida parasitario, delincuencial y pre-moderno. El profesor Shane Green ha dado en el clavo con su genial hipótesis: “EL PROBLEMA PRIMARIO DEL PERÚ ES EL PITUCO”. Así es. Exacto. Si analizamos el origen de la riqueza de estos, nos podríamos remontar a la época del virreinato, los “Pizarros” (en término de Macera) era una banda de delincuentes y asesinos, secuestradores y ladrones, violadores múltiples y esclavistas, etc. Ojo: amparados por el Vaticano. Amén

Después, los criollos que hicieron la Independencia y que eran sus descendientes, mantuvieron el mismo sistema económico de explotación feudal de la colonia y el mismo sistema de castas sociales (eran tan brutos y tan vagos que ni siquiera establecieron una base microscópica del capitalismo primitivo). La élite criolla estaban “enamorada” SOLO de la moda y de los perfumes franceses, PERO no tomó en cuenta factores clave como: la Revolución Francesa, la declaración de los derechos universales, la Ilustración y el enciclopedismo, las bases de la democracia liberal moderna, el sufragio universal, la abolición de la monarquía y la implantación del capitalismo como sistema económico.

Por cierto, Bolívar (el decano de los dictadores latinoamericanos) era esclavista y quería ser emperador del Perú, y San Martín era monárquico y contrario a cualquier régimen  republicano. Es decir, eran unos poseros…Tenemos que aceptarlo: Perú ha vivido en el feudalismo hasta 1968, cuando empezó la reforma agraria de Velasco. (Lean “El sueño del pongo” de J.M. Arguedas y se quedarán horrorizados). Este 2021 yo no tengo nada que celebrar. 

Si hablamos de los “12 apóstoles de la economía peruana” de hoy, ellos se han nutrido de ese sistema de explotación y de extrema corrupción, que se remonta a la mencionada banda de de delincuentes y asesinos, secuestradores y ladrones, violadores múltiples, esclavistas y traficantes, etc… Ojo: amparados por el Vaticano. Amén. Detrás de cada pituco hay un pasado y un presente familiar mafioso, de inmundicia moral. El pituco tienen las manos manchas de sangre. Ojo: estoy hablando del PITUCO, del rico, del burgués, el de la clase dominante; no de las clases medias, que en América Latina son capas sociales empobrecidas.

Hago una precisión: las clases medias latinoamericanas son minoritarias, precarias, arribistas, “abajistas”, ambiguas, inestables, como arenas movedizas (profesionales eficientes sin trabajo, artistas-creativos sin vivienda propia, técnicos cualificados sin derecho a la atención sanitaria, intelectuales abandonados a su suerte y echados del mundo académico y editorial). Una puta tragedia continental. 

P: Suena a todo un movimiento social o una doctrina. Si te refieres a la línea que marcamos en los 80, pues de mi parte no hay “arrepentimiento” -por decirlo de alguna manera. Ahora, la gente podrá decir lo que quiera; pero los que estuvimos ahí, y al ser de barrios populares, nos impresionábamos con los que veíamos, y como somos de carne y hueso nos sentíamos afectados, nos sentíamos cacheteados; por decirlo menos. Pero de mi parte debo aclarar que nuestra reacción fue contra los que hacían mérito para devolverles la incomodidad. En fin, los que se sintieron aludidos se fueron despotricando a armar una propia escena. Eso también es otro hecho real de nuestra historia.

¿Consideran que después de este Split se cierra un ciclo en sus vidas?

R.A.: En mi caso, con la aparición de este CD tengo la impresión de que voy a publicar un libro que escribí de adolescente y cuyos manuscritos estaban guardados en un cajón hasta que vino un editor-productor, le dio valor y los mandó a la imprenta. Pienso que es el compilado de un ciclo temprano de mi vida y que coincide con los proyectos memorialísticos en que hoy silenciosamente trabajo.

P: No lo veo así. Hay algunas cosas más para desarrollar como la banda que fuimos, y me refiero sobre todo a Sociedad de Mierda. Hay algunas propuestas que han ido saliendo; pero no tenemos apuro. Además, estos trabajos no salen de un día para otro. En estos momentos lo que nos tiene entretenidos y entusiasmados es el lanzamiento de este disco compartido, que esta maldita pandemia no podrá detener. Yo creo que en un par de semanas podría estar circulando por Lima. Pero todavía hay cosas por desarrollar.

En 2001, fallece Saúl Cabrera, conocido como “El Omiso” y recordado por haber sido el “gritante” de SdM, luego de TBC, Nada Tuyo y más; a pesar de ello, se sabe poco y nada de su personalidad, lo único en lo que coinciden todos, es en la descarga de adrenalina que soltaba sobre los escenarios que pisaba, su actitud y puesta en escena no dejaba indiferente a nadie.

¿Una edición de los otros proyectos donde participó “Omiso” sería un justo reconocimiento a su figura?

R.A.: La aparición del CD con las tres bandas también es una forma de tributo a Saúl “Omiso”. Hasta donde sé, circula la versión de que saldrá un disco de TBC (su banda tras S de M).  También su figura forma parte del libro colectivo que se ha publicado hace pocas semanas, CIELO ROCK. Una visita al panteón del rock peruano (Contracultura, 2021), donde el colega Martín Roldán escribe sobre la vida y ruidos de nuestro recordado compañero de banda. Si no me equivoco: ya son 20 años de su fallecimiento.

P: Sí, claro. Saúl ‘Omiso’ es un personaje bastante recordado, así que sería muy bueno hacer una edición de los trabajos del Omiso. Después de Sociedad de Mierda, estuvo en TBC, Confrontación de Ruptura, Nada Tuyo y no recuerdo que otra banda por ahí. Todas potentes que bien se haría al rescatarlas.

Si hay algo que deseen agregar o enviar un mensaje, este es el momento.

R.A.: Aprovecho para agradecer tu amabilidad y tu interés por realizar esta entrevista con motivo del lanzamiento de la trilogía de bandas por las que milité en esos años tan convulsos, de desarrollo humano, de aprendizaje y de configuración de mi concepción del mundo.

P: Por mi parte, te agradezco el interés en las bandas a las que pertenecimos. Hay mucho más por desarrollar sobre el Rock Subterráneo. Y es bueno conocer gente más joven que está interesada en escarbar en sus hechos y en sus personajes. ¡Bien por eso!

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