Tres poemas de Virginia Marín

VOZ ARCANA

Yo respiro la sombra callada del ayer

Donde perviven las memorias de mis antepasados.

Ocultas. Inefables. Vestidas de sangre negra,

Discurriendo como el río-serpiente

Por mi espina dorsal.

Me hablan como voces sonámbulas en escenas de niebla

Que parecen tan irreales, abrazos partidos por la mitad,

Ecos que no mueren, ecos que se esconden en noche sin luna…

Creo que la vida tiene algo que decirme

Y creo que mis sueños son capaces de traducir

La profética letanía que pronuncian las constelaciones.

Creo que la vida tiene algo que decirme

Y creo que mis sueños son capaces de traducir

La profética letanía que pronuncian las constelaciones.

Creo que esa voz arcana nos invade a todos

Nos habla y nos pide paso

Pero no todos escuchan, no todos se vuelven Oráculo y espejo.

PRÓLOGO

La del espejo.

Está atrapada en su crisálida.

No la oyes. Pero gime con uñas

De animal enfurecido.

Su rabia y su dolor cuelgan de las lágrimas,

Invisible llanto anudado en su garganta.

El pozo yermo, sin eco ni luz que yace sobre

Su pecho.

Ella, con su sonrisa mansa,

Oculta una metamorfosis en erupción

Descarnada y caótica, como la sangre

De un campo de batalla.

Todo eso es ella, la del espejo.

Un día hará añicos el cristal,

Con sus alas de mariposa.

METAMORFOSIS

He sido.

Herida invisible sobre la pared quebrada.

Minuto de silencio en la nieve blanca.

Aullido insomne perdido en el vacío de la madrugada.

He sido suicida por vocación.

Pájaro indefenso contra el viento, regalando sus suspiros

Al abismo.

Río de sangre derramada esperando un último viaje de ida.

Pero allí, en el umbral de esa muerte, de la renuncia al mundo,

La suicida descubrió su alquimia primigenia.

Era ceniza y era fuego. Un fénix al amanecer.

Era escarcha y deshielo.

Un océano desplegando las olas,

Un girasol cantándole a la luna.

Todo eso soy. 

escritora-Virginia-Marín

Nací en Madrid en el otoño de 1992. Desde niña los libros han sido mi refugio y hacia el final de la adolescencia me fui descubriendo a mí misma en la escritura de cuentos, canciones y poemas. Estudié la carrera de Filosofía, aunque mi vocación siempre ha rehuido las etiquetas. Es en la poesía donde más libertad creativa encuentro. Actualmente tengo terminados tres poemarios aún sin publicar: La soledad del escorpión (recopilación de mis poemas entre 2016 y 2020), Tiempo de crisálidas (mi diario poético de la vida confinada en la primavera de 2020 ) y Ecos de luz, sombras que cantan (una colección de poemas en torno a la luz que guardan las heridas). Y el verso de uno de mis poemas se convirtió en el blog dondecantanlasballenas.wordpress.com, rincón donde comparto algunos de mis escritos.

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