Una mirada a la danza de tijeras

No es fácil abordar una tradición como lo es la danza de las tijeras, un arte, una expresión cultural, pero también una forma de resistencia por parte de los pobladores de nuestros andes; esta danza que data de 1560 y que hacia 1600 ya era practicada extensamente por los tusuq laykas debido al abuso de los españoles al querer convertir al catolicismo a los hablantes de pueblos como Ayacucho o Huancavelica. El tema ha sido estudiado por diferentes antropólogos como el reconocido Carlos Iván Degregori y puesto en vitrina en ensayos de José María Arguedas, a quien se le atribuye haber dado el nombre de “danzantes de tijera” al verlos hacer sonar esas dos hojas de metal de aproximadamente 25 cm —las medidas varían de acuerdo a las especificaciones del ejecutante —.

¿Qué eran los tusuq laykas?

Para responder esta y otras dudas sobre los danzaq me reuní con Damián de La Cruz o mundialmente conocido como “Ccarccaria”¸quien ha deleitado con su arte a miles de personalidades, entre ellos al expresidente norteamericano, Bill Clinton; además de haber paseado su talento por países como Francia, Italia y Estados Unidos.

Las personas y sobretodo los curas han satanizado y traumado a la gente con respecto a nosotros (los danzantes), han hecho creer que tenemos pactos con el diablo y eso es totalmente falso.”

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En la actualidad se sabe que a quienes conocemos ahora como danzantes de tijeras, son los descendientes de los tusuq laykas, los otrora curanderos y hechiceros prehispánicos que al verse acorralados por los extirpadores de idolatrías (quienes los conocían como “supaypa wawa” o “hijo del diablo”) se replegaban en las zonas más altas de los apus. Pero antes de dicha persecución el tusuq layka marcaba el ritmo y compás del desaparecido taki oncoy o “canto loco”, un movimiento de resistencia que se desencadenó en diferentes ciudades y que básicamente consistía en cantos y danzas frenéticas.

“Ya no como sapos, antes sí lo hacía y también tragaba sables,  pero ahora creo que ya no tiene importancia hacer esas cosas, lo mismo les digo a los jóvenes danzantes”.

¿Entonces por qué usualmente relacionamos la danza de las tijeras con ingerir batracios, tragar sables o realizar actos de faquirismo? Pues los danzantes empezaron a realizar esas cosas para mostrar al pueblo que de esa manera los españoles trataron de someterlos y convertirlos al catolicismo.

“Así que tú crees en tus cerros, así que te gusta adorar a tus sapos, entonces cómete a tus sapos” explica Ccarccaria.

Ellos no hacen pactos con entidades malignas como demonios o el mismo diablo, tampoco toman bebidas psicotrópicas como el San Pedro o Ayahuasca, pero eso sí, toman bastante alcohol para soportar y aguantar todo el trajín de la danza.

“Si yo hiciera pactos con el diablo, sería un ladrón o asesino; eso es algo que los curas han hecho creer a la gente, solo hacemos pactos con la pachamama”.

Ccarccaria, natural de Huancavelica (donde tiene 2 estatuas en tamaño real en su honor), llegó a Lima a la edad de 9 años pero ya danzaba desde los 7 años cuando su abuelo Valerio lo llevó al Apu Wamani y le transmitió todo el conocimiento de la danza, para lo cual tuvo que pasar por difíciles pruebas. Además, tuvo que sobrellevar la muerte de su padre en el preciso momento en el que nacía, puesto que mientras su madre daba a luz, su padre moría bailando porque así se lo pidió su abuelo. Entonces, hasta se podría hablar de una interconexión entre la vida y la muerte o hasta de reencarnación.

“Mi abuelo fue un gran hechicero, me enseñó todo lo referente a la danza, también a leer la hoja de coca, pero me hizo pasar por duras pruebas de dominio del miedo y sobretodo de dominio mental como hacerme dormir entre miles de sapos o arrojarme huesos mientras me decía que no tenga miedo, que domine mi mente, porque todo en la danza se trata de controlar la mente”.

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El escritor José María Arguedas observó desde muy pequeño a los danzantes cuando vivió en Andahuaylas, donde mantuvo una relación estrecha con los sirvientes que tenía su familia, de quienes escuchaba con atención sus costumbres, vivencias y tragedias, factores muy importantes para su posterior obra, en la que vemos claramente la inclinación por la lengua quechua y las tradiciones andinas.

Arguedas apuntó que para la práctica de la danza es necesario el acompañamiento de la música ejecutada por el violín y arpa, las cuales repiten de forma constante una melodía melancólica en 4/4. En su cuento “La agonía de Rasu Ñiti” narra la historia de un danzante de tijeras que a punto de fallecer sigue danzando y exclama: “¡No me importa morir, porque sé que regresaré con el Wamani (espíritu de la montaña)”!

El antropólogo Carlos Iván Degregori aseguró en un texto académico que existen 300 pasos en la danza y cada uno tiene su nombre específico, al igual que la indumentaria que emplean los danzantes, los cuales casi de forma obligatoria deben usar un seudónimo o nombre artístico.

Ccarccaria se ríe y cuenta que para Degregori existirán 300 pasos, pero para él existen más de 4000 o hasta 5000.

“Cada danzaq tiene miles de pasos, porque cuando uno realiza uno de ellos, otro danzaq lo ve y se lo copia, por eso que siempre se paran inventando pasos nuevos”.

Ahora, las piezas de metal que no dejan de chocar entre sí y se asemejan a las tijeras (parecen, pero no lo son), son llamadas “hembra” y “macho” y se dice que para obtener ese sonido tan característico, algunos danzaq las “afinan” una noche antes en las aguas de manantiales, otros como en el pueblo de Ccarccaria los bañaban en sangre de perro y gato para que su sonido se asemeje al de una pelea entre estos animales.

¿Y cuándo y dónde podemos disfrutar de la danza?

Pues en las zonas como Ayacucho, Huancayo, Huancavelica y otras de nuestros andes, especialmente en el mes de agosto, temporada de lluvias que se le conoce como el “Yaku Raymi” o “fiesta del agua”, pero también es muy común ver a los danzantes durante el tiempo de cosecha. Sin embargo, ahora es bastante común que esta costumbre acompañe festividades religiosas católicas, esto debido a una especie de concesión entre ambas partes para dar por terminada la persecución. Es decir, los sacerdotes les permitirían seguir con la danza siempre y cuando se realicen para rendir homenaje a los santos de la Iglesia en sus fechas especiales, los danzantes aceptaron pero continuaron realizando pagos a la pachamama, chacchando coca y haciendo promesas a los apus.

Por otra parte, es sabido que hay danzantes citadinos que no respetan los rituales previos y solo buscan lucrar con la costumbre, lo cual incomoda a Ccarccaria.

“Ahora hay grupos que bailan solo por ganancias económicas pero no saben nada del ritual ni de la danza pura”.

En el 2013, Damián de La Cruz presentó el tráiler de su película biográfica, luego de haber sido estafado por 2 productores, se asoció con el director Juan Carlos Oganes para culminar el proyecto pero aun así necesitaba el apoyo económico de empresas privadas. Recurrió al entonces ministro de Cultura, Luis Peirano, para tentar algún tipo de respaldo pero la respuesta que obtuvo fue brutal: “No me interesa tu película”.

A la fecha dicha producción sigue inacabada a pesar de contar con la presencia de actores como Reynaldo Arenas y Juan Manuel Ochoa.

Típico en nuestro país, donde nos han vendido la idea de una marca pero se menosprecia a los ejecutantes de nuestra diversidad cultural.

3 comentarios

  1. Buenos dias y muchas gracais por un articulo, no solamente bien preparado, sino taambien muy bien redactado en un Castellano claro pero accessible. Vi que pusiste un «like» en mi pagina y me decidi venir a chusmear que estabas haciendo. Me gustaria, con la correspondiente correcta atribucion a tu pagina, usar este articulo como base para un futuro blog sobre las creencias de los Incas para mi serie «Supernatural, Superstitious and She.» Ademas me encanto el recordatorio a Borges, uno de mis autores preferidos. Viste el testimonio que puse cuando fallecio Quino? Aqui te paso el link. Disculpame por la falata de correctos acentos pero mi compu es «flor de yegua» y no me pasa mucha bola. Un gran abrazo.
    Avanti bersaglieri che la vittoria e nostra!

    https://drmolaplume.com/2020/09/30/muchas-gracias-querido-quino/

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